De Mai Insua

PUNTO 0

– Qué coño pasa, ¡qué coño me pasa con ella! Es que no lo entiendo…

– “Coño” es exactamente lo que pasa.

– Pues no lo sé, no sé si es eso.

– ¡Pero si te acabas de masturbar pensando en ella!

– Ya, pero la fantasía y la realidad son planos distintos.

– De la realidad, planos distintos de la realidad.

– He estado leyendo un cómic sobre eso, sobre los planos distintos del universo, el Vacío… Empecé a leerlo cuando dejó de contestarme.

– Muy bien, distraerte es buena estrategia.

– Bueno… Me masturbé después. Pero porque el cómic explica que esto es una energía que genera el universo.
– Laura, hemos estado juntas en demasiados espacios feministas como para que responsabilices de tu deseo al universo, y como para que intentes hacerlo en mi cara.
– Escúchame: lo que leí es que el universo tiene una energía de Punto 0 que está en el Vacío, como un campo de partículas invisibles que lo rodea todo y emite energía y comunicación constante. O algo así.
– ¿Y qué?

– Que la energía del Punto 0 es la más baja que existe, es como una energía fundamental: por eso no puede eliminarse.

– Osea… Que me estás contando en lenguaje friki que no dejas de rayarte y te centras en tu vida porque…
– Porque mientras exista Vacío, existe la energía de Punto 0 que no puede eliminarse.

– Yo lo que creo que no puede eliminarse es que eres demasiado lista. Seguro que tuvisteis una conexión, o al menos tú sentiste conexión con ella, pero eso tiene sus momentos…  Quizás simplemente lo disfrutó y ahora sigue con su vida. En el fondo todo es más fácil. ¿O crees que ella le da tantas vueltas?

2

Olalla cierra su sesión en Instagram.

Silencia el móvil, lo desliza sobre la cama.
Se frota los ojos.

Toma aire.

Mira su habitación. 3 minutos.

Da golpecitos en su libreta.
La cierra.

Coge el móvil.

Desbloquea la pantalla y deja el teléfono cerca de su oído con el último audio de Laura.
Cierra los ojos.
La voz que suena llena el aire y la almohada, llega a su cuello. La imagina respirando cerca, su presencia cerca. Pasa las manos despacio por el cuerpo, los dedos por la lengua. Empieza a moverse, la espalda sobre las sábanas, su nuca, las caderas. Siente su vagina. Los dedos mojados acarician sus bragas. Se mueve despacio, en círculos. Los dedos vuelven a la boca con su olor. Lame. La respiración se acelera. Su lengua presiona más, los músculos se tensan. Siente la forma de su abdomen, sus muslos, su deseo con fuerza. La saliva. Su vagina se abre, siente sus pezones rozándose con la ropa y levanta la espalda de la sábana, los siente más. La imagina más.
Palpita.

Pasa la lengua por sus labios.

Sus voces se mezclan.

Quiero tenerte cerca. Quiero tenerte tan cerca que sólo veas mi cuerpo. Sentirte respirar, tus nervios. Ver tu miedo y que no seas capaz de irte. Sentirte caliente. Que te acerques a mis labios y no moverme. Quiero ver tu deseo, quiero que lo sientas tanto que no puedas esconderte. Mirarte fijamente, deseante pegada a mí. Y no moverme. Quiero que te acerques a mis labios, que respires en mi boca. Que me beses me lamas me muerdas. Y no moverme. Hazlo más. Quiero verte salvaje. Más. Sé que eres salvaje. Más. Quiero verte por dentro. Quiero sentir tu lengua deseándome. Muérdeme. Quiero mirarte y decirte todo lo que quiero hacerte. Agarrarte, apretarte, dejarte mis marcas.

Pon mi mano donde quieras.

Y muévete.

30

<El Vacío es el escenario de una actividad “salvaje” de partículas elementales que van apareciendo y desapareciendo (…). Parejas de partículas y antipartículas surgen del Vacío, se aniquilan, y son otra vez absorbidas por él>.

12

– Entonces, ¿vais a veros?

– Sí. Dice que ha estado pensando y que prefiere que hablemos en persona.

– Aham. ¿Y tú cómo estás?

– Bueno, siento que algo ha cambiado… Aunque no sé por qué. No la entiendo. No encuentro orden en esto, pero me entrego al caos.

– Eso a tu psicóloga le encantaría.

– ¡A mí también me encantaría!

– ¿Lo del orden o lo del caos?
– Lo de que se saque la ropa con mucho orden, la deje a un lado dobladita y se entregue a hacer lo que yo le diga.

– ¡A eso le llamo yo responsabilizarse del deseo!
– Es que deseo muchas cosas. Eso, por ejemplo, lo deseo muchísimo… En mi fantasía. Pero, ¿sabes qué más deseo?

– ¿Qué?

– Conectarme con mi Punto 0.

– Qué poco duró…

– ¡Porque tiene un potencial de energía infinita!

– Vuestra tensión sexual diluida en el universo.

– Es que no necesito acostarme con ella para vivir mi deseo , sabes que no es la única manera. Ni siquiera necesito que ella también lo sienta. Mi deseo es algo de mí, de mi sexualidad, de mi identidad. Como un motor para hacer muchas más cosas; una energía para crear, crecer, para la vida.

– ¿Y qué vas a hacer?

– Disfrutarlo. Y escribir.

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1. El Campo de Punto Cero, un mar de energía e información https://teresaversyp.com/articulos/campo-de-punto-cero/
2.  Esta concepción del deseo está explicada de una forma brutal y preciosa por Brigitte Vasallo en su libro “Pensamiento Monógamo Terror Poliamoroso”.

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Psicóloga & Terapeuta Sexual e de Parella, formadora de Autodefensa Feminista. Con pluma para vivir e para escribir.