de Simona Paxaretas

Este menú está pensado, para esos señores dedicados siempre y enteramente a la seriedad en sus caras, y la rectitud en sus cuerpos-mentes.

Es un menú ligero a la par que nutritivo que pretende como objetivo final, esbozar una leve sonrisa en los labios de quien lo consume.

Empezamos por un primero, compuesto de una lechuga tierna y suave, aderezada con unas gotas de limón y acompañada de algo de fruta tropical, alegría y algún que otro fruto seco.

Prosigue el menú con una buena carne, “ternera gallega” a poder ser, cocinada a la piedra por eso de eliminar impurezas y quedarnos con el sabor real de lo que se consume. Basta de camuflajes personales, basta de camuflajes comestibles.

A la carne la acompañan, unas verduras al vapor que ayudan a una buena digestión, de forma que los señores serios, consigan que tal menú no interfiera en exceso en su posterior estadío corporal.

La idea es que la alimentación permita que la sangre llegue al cerebro y permita así que los señores serios piensen, e incluso, consigan esbozar una leve sonrisa.

Que sería el fin último de este menú, claro.

Como remate, y de forma extraordinaria tendríamos Mouse, de limón y de chocolate. Se recomienda la de limón porque ayudaría a digerir, pero en el caso de los señores con traje serios, y con la finalidad de conseguir sonrisas, podemos optar por la de chocolate por eso de alegrar el espíritu y conseguir por fin, que ellos, los señores serios, se lleven una alegría para el cuerpo y por fin, finalmente, esbocen una ligera sonrisa.

En caso de indigestión,

En caso de indigestión se recomienda utilizar algún tipo de hierba común, cocinada en agua caliente y con todas sus propiedades herbívoras.

Sería una especie revulsivo alimentario para conseguir aliviar el empacho de sonrisas. Cuentan de cosas de señores serios con trajes, que la proporción final fue tan elevada que rieron durante días seguidos y cambiaron de vida en menos de ya.

Lo cual, dice mucho del menú, pero poco del restaurante al que acudieron los señores serios, porque ellos, ellos lo que quieren es ser señores serios, con traje y con ganas de mando.

Por lo tanto, ante semejante situación, tumbar levemente al afectado, ponerse serios o serias con él, y reñirle un poco por su falta de seriedad.

A continuación le administraremos el brebaje con calma y le ayudaremos a echar fuera lo que le sobra de lo consumido.

Lo apoyaremos delicadamente en la superficie y le permitiremos que descanse e incluso, que alcance el sueño.

Será la forma de que se despierte volviendo a ser quien era.

Un señor serio, con traje, y con ganas de mando.

Ha! +