“Dende que entrei nos trinta foron moitos os cambios que vivín en min mesma e no me arredor. A todas nos suceden cousa que nos indignan, nos emocionan,… unhas as contas as persoas achegadas, outras as calas. Eu decidín escribilas, poñelas en palabras para entendelas mellor, para entenderme a min mesma e as personas que me leeran poideran sentirse un pouquiño acompañadas en todo ese proceso de aprender a querernos a nós mesmas, que é o que me trouxeron por fin os trinta”

Ser mujer pasado los treinta se resume en esa frase.

El concepto de mujer a esta edad no es otro que interesarse por cuando vas a “pasar de ser mujer” a ser MADRE. Interesarse de una manera súper indiscreta pues con esa pregunta tan poco apropiada realmente lo que te están preguntando es :“Oye, mira y tú y tu pareja, cuando vais a dejar de poner los impedimentos para que pueda llegar un espermatozoide a tu óvulo?” una pregunta muy discreta.

Esa gran pregunta, habitualmente me la hacen a mi, incluso estando los dos delante, me miran, se dirigen a mi. Me cabrea especialmente, tanto, que muchas veces me imagino tipo Ally McBeal sacando una lengua gigante y ahogándolos con ella o un puño  que me sale de la boca y los tiro al suelo, pero eso nunca sucede, siempre me río falsamente y digo “uuuuy bueno…cuando sea el momento”.

Esa gente realmente, ¿qué quiere saber con esa pregunta? Saben a caso si QUIERO tener hijos? o si PUEDO tenerlos? o si llevo meses INTENTÁNDOLO?

Suele ser gente que ya tuvo hijos, porque si no la respuesta sería bien clarita “pues cuando los tengas tú”. Gente, muchas veces, que ni siquiera saben en qué trabajo, o si lo saben no preguntan qué tal me va, o si estoy haciendo algo en mis ratos libres, si voy a algún curso,… No, eso parece que no interesa, igual es algo ya más “personal” que lo de preguntar cuando te van a expulsar libremente espermatozoides camino arriba de tu útero.

Anteriormente a esta etapa marcada socialmente. La pregunta era otra, si no tenías una pareja definida como tal (eso era el ir al cine los domingos, pasear por un parque de la mano) la pregunta era “qué, no tienes novio, no?” una y otra vez, no se qué necesidad hay de querer unir a la gente como pares de calcetines.

Ahora si ya tienes una pareja reconocida como tal, y lleváis unos años la pregunta nueva es esa: “y tú, para cuando?”

El hacerme esa pregunta semanalmente me hace ver una mujer meramente paridera, que mi misión en esta vida, es dar una nueva vida. Cuando esto ocurra supongo que luego vendrá “hay que darle un hermanito, eh!” y no se acabará nunca. PARE, MUJER, PARE!!

Me cabrea enormemente el hecho de que las mujeres seamos vistas a estas edades como “simples” transportadoras de vida, el poder de elección de cada una tiene que ser lo más importante, en cada madre hay una mujer, una compañera, una amiga, una trabajadora, una persona que tiene intereses, que lucha por sus hijos y también por ELLA.

 

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